Es increíble cómo, gracias a la evolución tecnológica, el vinilo ha pasado de ser uno de los materiales más denostados para cubrir nuestros suelos (se tachaba de cutre para arriba), al material de moda, envidiado por su versatilidad y su durabilidad.

Hoy en día resulta una apuesta segura para todo tipo de espacios. Desde un hogar sin pretensiones estéticas, a otro que busque dar la campanada, pasando por comercios y oficinas, el suelo de vinilo proporciona (casi) todo lo que puedas desear, y por un precio ajustadísimo.

Pero vamos al turrón para que sepas porqué lo está petando tanto:

1. Fácil de instalar

Un profesional lo dejará absolutamente perfecto y te ahorrará la tarea, pero también puedes hacerlo tú, si aplicas el suficiente mimo y atención al detalle.

Una ventaja evidente: el vinilo se puede colocar directamente sobre el suelo anterior, así que no hace falta hacer obra para darle una vuelta radical al aspecto de tu casa o de cualquier estancia en ella. ¿El resultado? Ahorro de tiempo y dinero a la vista.

Si cuentas con un parquet o tarima de superficie regular pero envejecida, que deseas cubrir con un presupuesto moderado, el vinilo es tu opción. Y su ajuste a las formas y rincones complicados es excelente, convirtiéndose en una opción muy práctica. La única superficie que no podrás cubrir con él es cualquiera rugosa.

2. Es el suelo camaleónico por excelencia

Como lo lees: el vinilo adquiere la apariencia que tú desees. Existen mil y un diseños, patrones, colores, texturas y acabados para que encuentres justo el estilo que buscas imprimir en tu hogar. Y hablamos de imprimir, porque este material se imprime en prensas rotatorias con placas fotograbadas que permiten lograr el aspecto que quieras.

Verás vinilos que imitan al mármol, a la piedra, a distintos tipos de madera… verás vinilos de cualquier color imaginable y también vinilos con una finalización rugosa, o lisa, o antideslizante…

3. Tú decides su resistencia (o, mejor dicho, tu presupuesto)

Ah, pero ¿no todos los vinilos duran lo mismo? Pues claro que no. Porque no todos son iguales. Aunque en general todos son muy resistentes al agua, a la abrasión y a un desgaste comedido.

Los suelos de vinilo se componen de varias capas, que es uno de los factores que determinan su calidad (y su precio, obviamente).

Puedes adquirir el vinilo normal impreso, que tiene:

-Una capa de desgaste en su parte superior (con la que estamos en contacto al pisar) y que, según su grosos, le otorga una mayor o menos resistencia.

-Otra capa con el patrón impreso.

-Una capa opcional de amortiguación.

-La capa de sustento.

O suelo de vinilo con incrustaciones. En este segundo tipo, el patrón se aplica en todo el espesor de la pieza, así que el efecto es más realista, las imperfecciones se notan menos, y… tu presupuesto se resiente más.

Para guiarte a la hora de elegir el grosor de su capa de desgaste (o capa de uso), te diremos que existen grosores desde los 0,08mm (para usos poco intensivos, como recibidores o habitaciones) hasta los 0,3mm (para salones, baños o cocinas, con un uso más habitual).

4. Da gusto pisarlo

Si huyes de la dureza de otros materiales para el suelo, como la cerámica o el mármol, recuerda que puedes solicitar tu vinilo con una capa extra de amortiguación, que hará mucho más placentera la sensación al pisar.

5. Y más gusto aún lavarlo

Bien, ya sabemos que un porcentaje elevado de nuestros lectores no asociaréis de forma directa términos como “placer” y “fregona”.

Pero es que el mantenimiento de un suelo de vinilo es una tarea mucho más relajada y sencilla que con la gran mayoría de los suelos: pasarle un simple trapo húmedo bastará para dejarlo como nuevo.

El vinilo es un material muy sufrido, que aguanta bien roces, arañazos y caídas de todo tipo de fluidos. Eso sí, si la capa de desgaste que compras no es de un grosor abundante, tarde o temprano terminará desapareciendo su brillo y será necesario que apliques soluciones de recubrimiento para devolverle su esplendor.

6. Resulta higiénico y seguro

Su composición impide el crecimiento de hongos y bacterias, lo que lo hace estupendo para suelos de habitaciones infantiles o lugares en que reine la humedad. Por eso es una de las alternativas estrella para colegios, laboratorios, baños o cocinas: es casi imposible de pudrirse.

Sus materiales también impiden la acumulación de ácaros, lo que los hace ideales para hogares con alérgicos y asmáticos. Y encima, imposibilita la formación de electricidad estática.

Las 6 ventajas de los suelos de vinilo
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